“Esperamos lograr en tiempo récord que el Parque Nacional Kawésqar sea declarado Area Marina Costera Protegida de Múltiple Uso”

La autoridad expresó que espera lograr, antes del término del gobierno de Michelle Bachelet, un consenso
entre pescadores, la comunidad kawésqar y la industria salmonera.

El lunes 29 de enero la Presidenta Michelle Bachelet se trasladó a la Región de Aysén para firmar los decretos que crearon la Red de Parques Nacionales de la Patagonia, uno de los proyectos emblemáticos de su gobierno. 

Pero lejos de transformarse en un día histórico para la Región de Magallanes, gracias a la creación del Parque Nacional Kawésqar, los actores de las diferentes comunidades que confluyen en este recinto mostraron su descontento ante esta medida.

Los primeros en alzar la voz fueron los pueblos originarios kawésqar, quiénes aseguraron que se enteraron a través de la prensa sobre la creación de este parque. Además señalaron que con esto se protegía sólo la tierra y no el mar, pasando por encima de sus tradiciones de pueblo canoero y pescador.

A esta interrogante planteada por los pueblos originarios el ministro de Medio Ambiente, Marcelo Mena responde que “sobre el Parque Nacional Kawésqar nosotros habíamos reunido gran cantidad de antecedentes para elaborar su diseño, producto de que se trataba de la misma Reserva Nacional Alacalufe. Por lo que sólo nos falta levantar información científica para poder justificar las Areas Marinas Costeras Protegidas de Múltiple Uso y cumplir el compromiso que adquirimos con la comunidad, luego de realizar la consulta indígena”.

Luego fue el gremio de los salmoneros el que presentó sus reparos a la idea de que el borde costero de este parque fuera declarado Area Marina Protegida, ya que acabaría completamente con la industria pesquera en este sector. Incluso la alternativa de Area Marina Costera Protegida de Múltiple Uso, no fue bien aceptada, ya que si bien les entregaría la posibilidad de mantener la actividad pesquera en la zona, muchas de las zonas en las que trabajan en la actualidad serían restringidas.

En este caso, el ministro Marcelo Mena prefiere ser claro en que será el plan de administración el que definirá las actividades que se llevarán a cabo dentro del parque. “Lo que hace el concepto de Areas Marinas Costeras Protegidas de Múltiple Uso es determinar cuáles son las zonas y especies que se van a proteger, de acuerdo a lo que se quiere preservar”, indicando eso sí, que estas definiciones vendrán en el futuro.

Finalmente, fueron los pescadores artesanales quiénes recalcaron que jamás fueron invitados a participar de los diálogos que desarrolló el gobierno con las comunidades que componen este nuevo parque nacional e incluso indicaron que todo esto se debía a una estrategia política para excluirlos de participar en los reglamentos que regirán las aguas del antigua Reserva Natural Alacalufe, ubicada entre las provincias de Ultima Esperanza y Magallanes.

Este grupo fue el único que no se presentó a la reunión con el ministro Mena, asegurando que jamás fueron invitados. Además criticaron que tampoco fueron parte de las reuniones anteriores que desarrolló el gobierno en torno a la creación de este nuevo Parque Nacional.

Un viaje en búsqueda
del consenso

Un incendio que sin duda, desde el gobierno pensaron que sólo podía ser apagado por el ministro del Medio Ambiente, Marcelo Mena. Pero el viaje exprés del ingeniero civil bioquímico a la Región de Magallanes dejó más dudas que certezas.

Según expresó el ministro la primera misión que le había encomendado la Presidenta Michelle Bachelet era establecer un diálogo en torno a la figura de Areas Marinas Costeras Protegidas de Múltiple Uso, la que generaría espacios para desarrollar diferentes actividades ligadas a la pesca industrial y artesanal, además de establecer zonas marinas protegidas que irían en directo beneficio de las comunidades kawésqar. “Estamos levantando un expediente para dar cuenta de qué es lo que hay en esta zona, qué es lo que queremos proteger, dónde lo vamos a proteger y cómo limitamos las actividades que se desarrollan en esta zona para garantizar el objetivo de conservación”.

Sin pensar que la realización de estos conversatorios no generarían el objetivo final: unir las demandas de estos grupos, levantar la información y despacharlas al Consejo de Ministros para la Sustentabilidad.

Rechazo a Tronaduras
de Mina Invierno

La autoridad de la cartera medioambiental se refirió también a uno de los temas más polémicos a nivel regional, luego del rechazo de la Comisión de Evaluación de Magallanes al proyecto de tronaduras presentado por la Mina Invierno en Isla Riesco. “El rechazo a este proyecto se da en el ámbito regional, por lo que la empresa se puede acoger a las etapas de reclamación. Aunque lo importante es que en nuestro país existe una institucionalidad ambiental que deja en claro que cuando se cumple con la normativa se aprueban los proyectos y cuando esto no ocurre, se rechazan” sentenció.

Sobre la estrategia de la Mina Invierno de relacionar el cierre de esta empresa con la probable cesantía de sus trabajadores, Marcelo Mena clarificó que la institucionalidad ambiental se basa en las normativas y no en problemas comerciales de las empresas “la capacidad del ministerio de Medio Ambiente, no tiene que ver con los costos operativos de las empresas”. Además, la autoridad medioambiental criticó el uso de un combustible como el carbón, cuando los proyectos energéticos mundiales se basan en la utilización de energías renovables y limpias. “El uso del carbón representa un sector que ha perdido competitividad, debido a la baja en su demanda y por ende, su precio”, aseguró el ministro.

Nuevas energías para
Magallanes

Frente a esta problemática Marcelo Mena propone la utilización de energías renovables, siendo las más eficientes a nivel mundial y nacional, la eólica y la solar. Debido a las condiciones meteorológicas de nuestra región que, sin duda, pueden ser mayormente aprovechadas.

Incluso propuso bajar las emisiones de CO2 que producen los calefactores implementados en casi todos los hogares de la región, por artefactos a base de electricidad debido a que Magallanes tiene un promedio anual de 20 toneladas de este gas contaminante, comparándolo con las peligrosas cifras que tiene un país como Estados Unidos.

La Prensa Austral

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