Familia de trabajador Omar Díaz Barría: “El ensañamiento que hubo con el cuerpo nos hace pensar que fue un asesinato premeditado”

El trabajador Omar Díaz Barría de 57 años estaba desaparecido desde el lunes 5 de febrero. Su cuerpo fue descubierto por una pareja de jóvenes la tarde del pasado sábado, en el sector surponiente de la ciudad.

Exactamente hace una semana comenzó a aparecer una publicación en las redes sociales, en la que se hacía un llamado a la comunidad magallánica a entregar información sobre el paradero del trabajador Omar Díaz Barría, quién se encontraba desaparecido.

El pintor y desabollador de automóviles de 57 años descansaba en su hogar, ubicado en calle Miraflores, barrio Sur, cuando recibió una llamada a eso de las diez de la noche y luego de ésta, salió rápidamente del hogar vestido de una polera, jeans y chalas estilo crocs, por lo que su hija imaginó que iba a algún lugar cercano, ya que tampoco llevó su billetera con dinero y documentos. Antes de abandonar su vivienda, tomó sus llaves y su celular, para después despedirse de su familia con un “voy y vuelvo”, promesa que no se cumplió, porque desde la noche del lunes 5 de febrero no se supo más sobre su paradero, hasta la tarde del pasado sábado.

Ese día una pareja de jóvenes que caminaba por calle Ñandú, sector surponiente de la ciudad, divisó un cuerpo a un costado del camino adyacente a una parcela, rodeado de varios montículos de tierra, situación que provocó el inmediato aviso a la Policía de Investigaciones.

Luego de la investigación de la escena del crimen y el posterior traslado del cuerpo al Servicio Médico Legal, en dónde el examen de dactiloscopia permitió comprobar la identidad del fallecido, fue la esposa de la víctima, Margarita Pérez, a quién le confirmaron que el cuerpo encontrado cerca de villa Generosa, correspondía al de su esposo desaparecido.

La mujer señaló ayer a La Prensa Austral que aún se encuentra impactada por la noticia “no puedo asimilar el hecho de que mi marido está muerto, me encuentro completamente consternada. Siento mucha tristeza, pero por sobre todo tengo una gran incertidumbre sobre qué fue lo que ocurrió”, agregó la viuda del occiso.

De presunta desgracia
a investigación
por homicidio

Dudas que encuentran asidero en la información entregada ayer por el jefe de la Brigada de Homicidios de Punta Arenas, Jaime Rossel Moraga, quién confirmó que se trataba de un homicidio. “Gracias al examen de autopsia que se le realizó al cadáver se pudo observar la presencia de numerosas heridas cortopunzantes y penetrantes en la zona torácica, anterior y posterior, además del cuello y el cráneo”, características que suponen la acción de terceros en el deceso de la víctima.

Además el subprefecto de la PDI detalló que se encontró un elemento en el antebrazo de la víctima, que podría suponer que fue maniatado, aunque se está a la espera de un estudio histológico para determinar qué fue lo que provocó la afectación de la piel de la muñeca.

La información policial fue confirmada por el fiscal de Punta Arenas, Fernando Dobson, quién precisó que primero la denuncia era por presunta desgracia y que gracias al trabajo de investigación de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones, sumado a la información que otorgó la autopsia, este hecho se trataría de un asesinato. “Se puede seguir una línea investigativa que dice relación con un homicidio, es decir un fallecimiento causado por terceras personas”, dijo el persecutor, agregando que se encuentran trabajando en esta hipótesis para aclarar finalmente qué, quién o quiénes fueron los que provocaron la muerte de Omar Díaz. 

Uno de los puntos esenciales de la investigación es identificar quién es la persona que realizó la llamada al celular de la víctima y por qué no se encontró en el sitio del suceso el teléfono móvil, ni las llaves del vehículo con las que el trabajador había salido desde su domicilio.

Homicida planificó el asesinato

El cuñado de la víctima, Mario Pérez, fue uno de los que participó de la intensa búsqueda que realizaron los familiares por diferentes parques y sectores baldíos de Punta Arenas, esfuerzo que finalmente no rindió frutos, a pesar de estar cerca de una semana intentando dar con el paradero de Omar Díaz.

Según cuenta el cuñado del occiso, el haber encontrado el cuerpo trae una tranquilidad a la familia, pero los detalles relacionados al lugar dónde estaba abandonado el cadáver de su cuñado y las condiciones en las que se encontraba, dan a entender de que fue un asesinato premeditado. “Mi cuñado fue encontrado bastante lejos de su hogar y por los signos que presentaba el cuerpo, fue asesinado el mismo día que desapareció. Además lo ubicaron en una zona poco frecuentada y con varios montículos de tierra a su alrededor, como una forma de dificultar su hallazgo”, señaló Mario Pérez, quien agregó otro importante antecedente sobre las heridas que presentaba el cuerpo, al indicar que “según la información que nos entregaron, Omar presentaba muchas puñaladas en varias partes de su cuerpo, lo que da prueba del ensañamiento que tuvo él o los agresores”.

Padre de familia ejemplar

Constanza Díaz, hija de la víctima confesó que como familia ya tienen la tranquilidad de que encontraron el cuerpo, pero ahora necesitan saber qué fue lo que ocurrió. “Hemos pensado muchas cosas y por más que intentamos buscar alguna respuesta a lo sucedido, no la encontramos. Antes lo único que queríamos era saber dónde está, ahora es momento de saber qué pasó”, indicó acongojada.

La mayor de las hijas reveló que ese día sábado su papá se encontraba bastante alegre producto de que uno de sus amigos, al que le vendió un sitio dentro de su parcela, le pidió que le construyera una casa en dicho lugar, lo que iba a significar un importante ingreso extra para la familia.

Omar Didier Díaz Barría había nacido en Punta Arenas y trabajaba como desabollador y pintor de autos hace más de treinta años, por lo que era bastante conocido en el sector. Era un padre de familia ejemplar, según cuenta su esposa e hija, y desde los quince años se había dedicado a trabajar para que nada le faltara a ella y a sus cuatro hijos de 28, 22, 19 y 2 años. Todos quiénes se preparaban para celebrar el próximo 21 de febrero el cumpleaños número 58 de su progenitor.

Eso sí, Margarita Pérez confiesa que su esposo tomaba algo de alcohol en pocas ocasiones, pero nunca en exceso, esto debido a que tenía dos pellet insertados en el tejido abdominal, los que le provocaban un intenso dolor cada vez que consumía alguna bebida alcohólica. A pesar de esto, la esposa asegura que mantenía siempre una excelente relación con sus cercanos, amigos y principalmente su familia, por lo que descarta completamente que haya participado de alguna riña o discusión producto de algún exceso. 

Los restos del fallecido son velados por la familia y cercanos desde las 18 horas de ayer en la Iglesia Don Bosco de Punta Arenas.

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