Serviu cuestiona pintado de asientos en la costanera

La naturaleza de los elementos elegidos originalmente apuntaban a que no debían intervenir con la vista hacia el estrecho.

Desde su inicio la obra más emblemática del Bicentenario en la región, la Avenida Costanera del Estrecho fue concebida para recuperar la relación de Punta Arenas con el estrecho de Magallanes. Por eso, los profesionales del Serviu la diseñaron con elementos que no interfirieran con la vista hacia el horizonte, pero eso podría estar cambiando.

Lo anterior porque, a partir de esta semana, algunos de los asientos y mesas de concreto que se encuentran entre las calles Pedro Montt hacia José Menéndez, fueron pintados de color celeste y una tarima que está entre Roca y Pedro Montt, luce un tono verde oscuro, lo que causó la sorpresa de algunos transeúntes.

El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, afirmó que esta obra es parte de un convenio del municipio con Gendarmería, para que algunas personas puedan cumplir sus penas con trabajos comunitarios, en un esfuerzo que de manera muy responsable se realiza hace varios años.

“Son personas que están contribuyendo justamente con la comunidad y consiste en pequeños detalles, pero hoy nuestra costanera está bastante más limpia y que sea del gusto de nuestros vecinos, de manera sobria y sin perjuicio de que más adelante se pueda hacer una intervención mayor”, explicó.

“Color discutible”

Sin embargo, según el arquitecto y secretario regional ministerial de Vivienda y Urbanismo de Magallanes, Fernando Haro, uno de los atributos que tiene la costanera es que no cuenta con elementos que sean de folletería, es decir, fueron pensados para que recojan temas identitarios.

“Yo creo que era una decisión sabia el respetar siempre los materiales iniciales, como el concreto en su naturaleza más noble, la madera en el caso de otras obras, y tratar de mantenerlos”, declaró.

Asimismo, destacó que la responsabilidad de algunas modificaciones son colectivas respecto al uso o al mal uso que se le da. “Desde un punto de vista bastante técnico y quizás también desde la óptica que tenemos que tener hacia la costanera, yo soy partidario de ir despejándola de elementos, como en el caso de la última etapa de la ciclovía y la gente coincide con esta necesidad”, recalcó Haro.

En definitiva, al seremi le preocupa que comience a sobrecargarse de color, pues la idea es que postes, asientos, luminarias, se mimeticen y sean parte del paisaje, pero que no influyan en la vista de turistas y peatones que todos los días transitan por ese sector.

A pesar de ello, el alcalde Radonich llamó a la comunidad a cuidar la limpieza de la costanera y destacó que su gestión siempre ha sido felicitada por la belleza de su borde costero.

La Prensa Austral

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