La fuerza de mujer, un natalino, un hispano y una mexicana, los testimonios a bordo de la Esmeralda

268 tripulantes trae la Esmeralda, de los cuáles 28 son mujeres, que cumplen distintas funciones y cuya presencia se ha ido consolidando en el buque escuela. Consuelo Montaner tiene 23 años, y es guardiamarina en instrucción. “Ha sido súper entretenido, se ha pasado bien y hemos aprendido harto. Nos embarcamos el 24 de febrero, y es primera vez que estoy en la Esmeralda. Es una experiencia inexplicable, que sólo se puede vivir acá y somos pocos los que tenemos la oportunidad de hacerlo y estoy esperando terminar el viaje para recuperar todo lo bueno, todo lo aprendido”, comentó la joven proveniente de Santiago y que espera reencontrarse con su familia en Valparaíso.

En tanto, Yocelyn Oyarzo Elgueta es marinero especialista en mecánica y forma parte del departamento de instrucción. “Entré en 2015, es mi cuarto año y el primero en la Esmeralda, y ha sido de muchas experiencias. De hecho para nosotros es muy difícil embarcarnos en la Esmeralda, entonces es un sueño llegar aquí. Soy de Puerto Montt pero tengo casi a toda mi familia acá, abuelo, tíos, primos, y por parte de mi mamá tengo un tío que me viene a buscar”, comentó.

Un natalino a bordo

El único magallánico en la Esmeralda es el natalino Felipe Navarro Tecas, de 22 años, y que fue afectuosamente saludado por el intendente (s) Nicolás Cogler y por el oficial de la Armada, Carlos Dietter Fuello; todos de la capital de Ultima Esperanza. “Orgulloso de volver a mi país y a la región. Soy especialista en maniobras y lo que es trabajo en cubierta, las velas y amarre al buque, ese tipo de cosas. Es mi tercer año en el crucero de instrucción, y he aprendido hartas cosas, cultura de otros países y mostrando lo que hacemos como especialistas. Siempre es bueno ver a la familia y ahora que se dio venir a Punta Arenas, mejor aún. Vino mi padre, madre, hermana y mi novia”, expresó.

Para Dietter también fue una jornada de reencuentros, porque “trabajo en Valparaíso desde hace cinco años y medio. Soy nacido y criado en Puerto Natales, alumno del Colegio Monseñor Fagnano y del Liceo San José y parte de mi trabajo es ser director de coordinación general del comité organizador de Velas Latinoamérica 2018, que tuve la suerte de estar en la organización en 2010 y 2014, así que es mi tercera versión”.

Corazón hispano y latino

Dentro de la tripulación de la Esmeralda también destaca la presencia de extranjeros, aunque uno, tiene corazón dividido. Miguel Angel Millar Fernández, de 41 años, forma parte de la tripulación de la nave española Juan Sebastián Elcano y fue invitado a abordar la Esmeralda en Ushuaia, por lo que durante cuatro días navegó hasta Punta Arenas. La razón de este gesto se debe a que Millar, si bien nació en Ferrol, Galicia, “me crié en la zona de Lota, mi familia por parte de padre es de esa zona, en la que viví 19 años. Terminé de estudiar y me fui con mi madre a España, vale, y una vez ahí me puse a estudiar y por el 2002 ingresé a las Fuerzas Armadas de España. Una vez que entras, postulas a los barcos y casualmente embarqué en un barco que pasa por Chile y tocó la casualidad que este barco hace la vuelta a Sudamérica y cuando me enteré de eso, dije que tenía que volver a pisar esta tierra”.

Para Millar, “es un sueño de pequeño hecho realidad, siempre soñé con ser marino y con embarcarme en la Esmeralda, y cumplirlo ahora con 41 años, siendo de la Armada española y habiendo vivido en Chile, los sentimientos son encontrados. Doy las gracias al comandante de la Esmeralda y al segundo comandante, que fueron quienes abogaron por mí para que esté compartiendo con ellos. Ellos conocieron mi historia  y pensaron en traerme a bordo con ellos”, finalizó Millar, que lamentó sí no poder llegar hasta Talcahuano, porque el buque español seguirá directo hacia Valparaíso.

Mexicana en la Esmeralda

Con apenas 21 años, la mexicana Vanessa Marín Cruz es otra de las mujeres que destaca en la tripulación de la Esmeralda. Originaria de Veracruz, indicó que “me desempeño como oficial invitada representando a la Armada de México; las actividades que realizamos son estrechar lazos de amistad con las diferentes armadas que se encuentran aquí como Australia, Inglaterra, Brasil, Argentina entre otros, así como el personal que se encuentra aquí de Chile. Me embarqué el 19 de febrero y ahorita continuaré viaje con ellos hasta el 7 de octubre que termina el viaje en Valparaíso. Hasta ahorita ha sido una muy buena experiencia, no cualquiera se encuentra en esta posición de poder conocer diferentes lugares, interactuar con todas las personas, conocer sus culturas y tradiciones que nos deja mucho que aprender y darse cuenta de que si bien no somos del mismo país ni de la misma Armada, tenemos la misma misión”.

Amor pese a la distancia

En cada recalada de la Esmeralda, siempre hay familiares que llegan a recibirlos a los distintos puertos. Ayer unas cuarenta personas pudieron dar la bienvenida a los marinos. Por ejemplo, Cinthya Ruiz viajó desde Santiago para reencontrarse con su futuro esposo, Alejandro Marabolí, con quien se casará en enero, y quien comentó que “es mi segundo viaje en la Esmeralda, soy el oficial control del buque, segundo ingeniero, se extraña mucho la familia. Es bueno encontrarse con los familiares especialmente en un lugar tan bonito como Punta Arenas. Uno habla por mail que se mandan tres veces al día, por lo que cuesta tener el contacto, pero con amor, todo se puede”, concluyó.

La Prensa Austral

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