Caso Gonzalo Muñoz: 12 años de cárcel para ex carabinero

Tiene que dar gracias a Dios que lo hayan juzgado en Chile, porque de haber sido condenado en otro país le habrían impuesto la cadena perpetua o bien el fusilamiento”. Así de categórico fue el padre de Gonzalo Muñoz, el joven asesinado hace un año en la ciudad de Puerto Natales, al término de la audiencia de lectura de fallo que condenó a la pena de 12 años de presidio efectivo al ex carabinero, Miguel Delgado Velásquez.

Alejandro Muñoz Sanhueza, el padre del natalino asesinado a golpes de palo en la zona craneana, se retiró del Centro de Justicia, en Punta Arenas, con una sensación de dolor y también de frustración. “El mártir no es el carabinero; él martirizó a mi hijo”, remarcó, aludiendo a una carta que el ex carabinero hizo llegar a los medios de comunicación días antes donde insistió que actuó en legítima defensa y que sólo lo hizo para salvar su vida.

El progenitor se mostró dispuesto a perseguir a los ejecutores del asesinato, usando todos los recursos legales, sentenciando que “todos queremos que paguen por el horror que cometieron: no es un error”, ello en directa alusión al otro ex carabinero, Pedro Loncuante, y al civil Sebastián Cáceres, ambos exculpados de tener participación en la feroz golpiza que le costó la vida a Gonzalo 10 meses después del ataque callejero.

Una veintena de personas repletó este lunes la sala del Tribunal de Juicio Oral para escuchar la parte resolutiva de la sentencia. La expectación estaba instalada respecto de los años de cárcel que recibiría Miguel Delgado y también si en el caso de Sebastián Cáceres éste podría abandonar la cárcel, atendido el delito menor (lesiones graves) por el que fue condenado.

A las 13,10 horas de este lunes, la jueza redactora Jovita Soto Maldonado, notificó en audiencia pública a Miguel Delgado la pena de 12 años de cárcel por el delito de homicidio simple en carácter de consumado en la persona de Gonzalo Muñoz del Campo, además de otros 61 días, por las lesiones menos graves sufridas por Víctor Hernández Saldivia, otra de las víctimas.

En cuanto a Sebastián Cáceres, se le impuso la pena de 2 años de cárcel por su autoría en el delito de lesiones graves en perjuicio de Sady Galindo. La pena se le sustituyó por la remisión condicional (firmando) por el saldo que le resta por cumplir, exactamente un año. Terminada la audiencia, Cáceres recobró su libertad quedando sujeto a la medida cautelar de arraigo regional y la prohibición de acercarse a menos de 100 metros de su víctima, Sady Galindo.

En la parte civil, Miguel Delgado fue condenado a pagar la suma de 190 mil pesos por “concepto de alimentos devengados en el transcurso del juicio” y de otros 20 millones de pesos a título de indemnización por daño moral.

De acuerdo a lo razonado en la sentencia, Delgado pudo haber recibido una pena de hasta 15 años de cárcel, de no haber reconocido la atenuante de colaboración eficaz durante la investigación de los trágicos hechos, a pesar que ello no fue compartido por el fiscal acusador.

“No hubo agresión
de Gonzalo”

Los jueces dieron por acreditado que el acusado Miguel Delgado atacó a Gonzalo Muñoz, en un momento que éste se acercó a ayudar a su amigo que estaba herido en el suelo, antes había estado a cierta distancia, en un árbol mirando lo que estaba sucediendo. “No hubo por tanto de parte de la víctima agresión de ninguna naturaleza que motivara una reacción defensiva por parte del acusado”, con lo cual desestimaron la legítima defensa como eximente que invocaba la defensa.

En lo relativo al enfrentamiento que Delgado y Víctor Hernández tuvieron al inicio de los hechos, el fallo estableció que tampoco hubo agresión de ningún tipo, se trató de una discusión a la que siguió un forcejeo entre ambos. Lo mismo luego cuando nuevamente se enfrentan en calle Magallanes con Eberhard, y en que Hernández tenía un palo en sus manos y comenzó entre ellos un forcejeo y cuando el palo cae o se lo arrebata Delgado éste lo golpea. “De esta manera aún en el evento que hubiera existido una agresión por parte de Hernández, lo cierto es que éste estaría ya desarmado, y en esta situación es que procede a agredirlo, cuando no era ya actual ni inminente una agresión por parte de Hernández”, precisa la sentencia.

En lo concreto, según arribó el fallo, “la víctima Gonzalo Muñoz no profirió ofensa de ningún tipo al acusado, el sólo estaba en el lugar de espectador de lo que estaba sucediendo y es en el momento en que se acerca para ayudar a su amigo es que recibe la brutal agresión por parte de Delgado.

Absolución

Sobre la absolución de Pedro Loncuante, el fallo señala que éste llegó por decirlo de alguna manera en la etapa intermedia, cuando se habían iniciado los sucesos, o sea después de la discusión y forcejeo de Delgado con Hernández y de la agresión a Sady Galindo. “Se apersona en el lugar luego de un llamado telefónico de Cáceres, según lo expresado por su acompañante C.M., quien nunca vio a Loncuante agredir de ninguna forma a alguna persona en el suelo. La testigo J.C. vio a Víctor Hernández con un palo, luego un forcejeo con Delgado para quitarle el palo, quedando en definitiva Delgado con dicho elemento, con el que golpeó posteriormente a Gonzalo, viendo que otra persona le dio patadas a Gonzalo cuando estaba en el suelo”.

Para el Tribunal, no existe prueba alguna de la que racionalmente pueda inferirse que  Loncuante, como se señala en la acusación, haya agredido con diversos golpes en el  cuerpo de Gonzalo, particularmente en su cabeza cuando éste estaba en el suelo ensangrentado debido a los golpes con un palo propinados por Delgado. Una de las testigos no vio sangre en sus vestimentas o calzados, tampoco se encontraron evidencias de naturaleza biológica en el vehículo de Loncuante.

En relación a Sebastián Cáceres y su eventual participación en la golpiza sufrida por Gonzalo Muñoz, la sentencia acredita que este acusado andaba junto a Miguel Delgado en el auto conducido por aquel y que efectivamente éste lo estacionó en las inmediaciones de Magallanes con Eberhard, desde donde se bajaron ambos. No existe certeza de su participación en la forma que se le imputa por el Ministerio Público y la parte querellante. Sólo se probó que se aproximó a Sady Galindo, quien con un elemento de vidrio, vaso o botella le dio un golpe en la cabeza, ocasionándole un Tec cerrado, una herida contusa frontal asociada esta última a la lesión de la nariz.

En cuanto al grado de ejecución del delito, se señaló que el Tribunal al establecer el hecho como “homicidio simple consumado” no ha excedido en la acusación, ya que es el mismo hecho que aparece descrito en ella y que se logró acreditar durante el juicio.

Terminada la lectura de sentencia, tanto el abogado Juan Carlos Rebolledo, defensor de Miguel Delgado, como el fiscal regional Eugenio Campos, dejaron abierta la puerta para recurrir de nulidad ante la Corte de Apelaciones. El primero, sostuvo que recurrirá de nulidad de todo el juicio, de modo que apuesta a un segundo procedimiento con jueces distintos. Mientras que Eugenio Campos, fue categórico al señalar que esta causa no ha finalizado y que por lo mismo disponen de un plazo de 10 días para analizar con prudencia los términos del fallo, de modo de poder encontrar fundamentos razonables bajo los cuales sustentar un eventual recurso de nulidad.

Carabineros dispuso un dispositivo de seguridad en los alrededores del Centro de Justicia para evitar eventuales disturbios, sin embargo más allá de algunas pancartas que portaba un puñado de jóvenes en el ingreso al edificio de calle José Miguel Carrera, no se registraron alteraciones del orden público.

La causa que generó conmoción pública y que como coletazo provocó que un grupo de manifestantes terminara apedreando el cuartel de Carabineros de Natales en julio de 2017, fue fallada por los jueces Luis Alvarez Valdés, Jovita Soto Maldonado, y Julio Alvarez Toro. 

La Prensa Austral

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